Concursos

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Con motivo de la celebración de la fiesta de Todos los Santos, Halloween, Samhain o Samaín nuestro club de lectura convocó un certamen de cuentos de terror o misterio en dos categorías – en lengua gallega y castellano -, pudiendo declararse una o ambas desiertas. La ganadora absoluta, que aquí presentamos, demuestra sobradamente su talento, así que el mejor reconocimiento es que leáis su creación. ¡Felicidades, Clara!

ESTOY DETRÁS DE TI    

 Aquel día tomé la peor decisión que pude tomar, jugar con los espíritus. Era una noche de octubre e  invité a unos amigos a dormir en mi casa. Hicimos una hoguera en el jardín y, después de  contar unas  cuantas historias de terror,  decidí  sacar el tablero de ouija de mi abuelo (mis  padres me lo tenían prohibido , era el único recuerdo que teníamos de mi abuelo).

 Comenzó el juego,pusimos todos dos dedos encima del vaso y empezamos a preguntar:

 -¿Cuál es tu nombre? -Preguntó el más lanzado.

 El vaso se movió y señaló unas letras formando las palabras “Juan Álvarez”. A mi me comenzó a  dar la risa.  Estaba claro que alguien lo estaba moviendo. Tras un cuarto de hora haciendo preguntas, se nos ocurrió ir al cementerio para ver si ese hombre había existido. Cogimos la ouija y   comenzamos a caminar. Llegamos en diez  minutos; estaba al lado de casa. Nos acercamos a la  lápida más grande y apenas se podía leer  “Juan Álvarez, muerto en 1876 en extrañas circunstancias”.

Nos fuimos corriendo para casa y nos  encerramos en mi habitación. Decidimos no jugar más. Coloqué el tablero encima de mi mesa de  estudio y nos pusimos a ver pelis de miedo. Al poco tiempo sentí algo sobre mis piernas. Asustado,  agaché la cabeza y allí estaba, justo encima de mis piernas, el tablero de ouija. Puse el tablero en un  armario y lo cerré con llave. Luego le conté a Hugo lo que me había pasado pero pensó que era una  de mis bromas. Se lo comenté al resto de los que estaban allí pero nadie me creyó. No le di más  importancia y seguimos viendo la peli. Después de unos diez minutos volvió a suceder : el armario  estaba abierto y la ouija encima de mis piernas. La volví a guardar. Cuando ya estaba terminando la  película , se oyó un ruido más fuerte y todos nos metimos bajo las sábanas pensando que eso nos   protegería del mundo exterior.  Daniel , el mayor del grupo, nos dijo que no nos preocupáramos,   que bajaba él a ver que pasaba y que seguramente era cualquier tontería. Esperamos media hora  pero vimos que no volvía y nos comenzamos a preocupar. No podíamos hacer nada, así que  intentamos autoconvencernos de que seguramente se había marchado para su casa y nos quedamos  dormidos. Serían las tres de la madrugada cuando un grito me despertó, me levanté y asomé la  cabeza por la ventana, vi una sombra y rapidamente desvié la mirada. El resto de la noche la pasé en  vela.

 Al día siguiente mis amigos y yo nos acercamos a casa de Daniel y su padre nos dijo que no había  pasado por allí.  Intentamos avisar a la policía pero no contestaban. De repente una extraña fuerza  nos impulsó hacia el cementerio, no podíamos escapar. Al llegar encontramos la ouija encima de  la tumba de Juan y tenía una nota que ponía “Ahora no podeis escapar, si lo intentais la peor parte   va a ser para vosotros.” En ese momento  senti respirar detrás de mí , me di la vuelta y…zas!!! Vi a  Álvaro tirado en el suelo, me asusté y miré hacia los lados para ver si había alguien pero no… Me  acerqué a él y le pedí que me dijese algo ,pero era demasiado tarde, no respiraba. Había muerto y yo  no pude hacer nada por salvarlo. Tenía miedo y al mismo tiempo me daba todo igual. Le di una  patada al tablero de ouija y me puse a gritar. Intenté correr pero no podía. Pedí ayuda, pero fue en  vano, nadie me podía oír. Me di la vuelta y vi una nueva lápida con mi nombre. De allí salió algo,  una cosa indescriptible, y de poder describirla sería tan horrible que quedarías paralizado de por  vida. Noté su aliento rozándome la oreja. No quise darme la vuelta, sabía lo que iba a pasar… iba a  morir, pero  no podía evitarlo. Antes de que eso me matara le dije “ya no me das miedo”. Al  momento sentí como mi cuerpo se iba enfriando poco a poco hasta quedarme completamente tieso.

 Y ahora te preguntarás cómo escribo esto,  no te lo puedo decir. Pero sí te puedo dar un consejo:

Nunca juegues con los espíritus y sobre todo…nunca mires detrás de ti.

                                   Porque…ESTOY DETRÁS DE TI

 

Clara Rey Barona S3B

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One thought on “

  1. Sin duda alguna, un buen relato de terror, normal que ganara. Lo mejor ha sido el final y la frase le da un buen toque jeje. A ver si esta chica se anima y nos deleita con mas historias, estaría encantada de leerlas ;3

    Gústame

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